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martes, 26 de septiembre de 2017

Valentín Canalizo único NeoLeonés en ocupar la silla presidencial.


Solo como dato curioso!


¿Sabías que…hasta hoy, Valentín Canalizo es el único regiomontano en ocupar la silla presidencial? El general y político, quien fue presidente en dos ocasiones de la República Mexicana.

Valentín Canalizo nació en la ciudad de Monterrey, Nuevo Reino de León, el 19 de agosto de 1794.

Desde muy joven se alistó en las tropas realistas, a los dieciséis años, en agosto de 1811 fue aceptado como cadete en el ejército realista. Ya alistado como teniente coronel, se adhirió al Plan de Iguala promovido por Agustín de Iturbide en 1821. En la Batalla de El Álamo en Texas en 1836, fue comandante de la División del Norte en Tamaulipas.

En el México independiente un nuevo ejército fue creado. Canalizo se integró al ejército nacional con el puesto de coronel. En el Archivo de Cancelados de la Secretaría de la Defensa Nacional se encuentra su expediente, formado por casi tres tomos, en el cual es descrito de la siguiente manera, en una media filiación suya de ésa época, se le describió como de: "Calidad noble, pelo y cejas güeras, ojos azules, color blanco y nariz regular".

Rebelde y General.

Aunque la mayoría de los que habían formado el Ejército Trigarante estaban a favor de la emancipación, no todos tenía las mismas ideas políticas. La búsqueda de una nueva forma de gobierno llevaría a la formación de partidos y a la distensión entre los mexicanos. El descontento no se hizo esperar, sobre todo entre los antiguos insurgentes. En menos de dos años Canalizo se convertiría también en un insurrecto.
En 1833 se rebeló en contra de las reformas liberales que Valentín Gómez Farías proponía para acabar con los privilegios de la Iglesia y los militares. Bajo la consigna Religión y fueros, se proclamó en Ocotlán, Oaxaca, para defender la religión santa y sostener los fueros del ejército.


Aunque los principales líderes de este movimiento fueron pronto derrotados, Canalizo prosiguió la lucha durante varios meses más, hasta que finalmente la actitud conciliadora del presidente Gómez Farías lo convenció de deponer las armas. El hecho de no haber sido vencido le ganó reputación y en 1835 le fue otorgado el grado de general de brigada. Durante los siguientes años obtendría una serie de puestos importantes, como comandante militar del departamento de Oaxaca, prefecto de Cuernavaca, teniendo gobernador del Estado de México y gobernador de esa entidad.

Su carrera militar y política estuvo ligada a la del general Antonio López de Santa Anna, quien lo promovió a la presidencia en dos ocasiones distintas (1843 y 1844).

Formo un estrecho vínculo de lealtad y de amistad con Santa Anna, llegaría incluso a ser su padrino de boda en el segundo matrimonio del general veracruzano. Canalizo formó parte de una cúpula de militares, una élite de gobernantes, todos ellos surgidos de las filas del ejército que tras el desplome del federalismo como sistema político en México. Llamado por algunos historiadores como el Decenio Centralista, fue un período convulsivo caracterizado por el estancamiento económico y las luchas civiles. Diez hombres ocuparon la silla presidencial sucesivamente durante ese tiempo; pero cada uno fue expulsado del cargo a consecuencia de rebeliones armadas, golpes de Estado.

Primer mandato de 
Valentín Canalizo como Presidente fue del 4 de Octubre de 1843 a 4 de Junio de 1844. Segundo mandato como Presidente fue del 21 de Septiembre de 1844 a 6 Diciembre de 1844.

Con la caída de Santa Anna, la muchedumbre arremetió contra todo lo que representaba Santa Anna y su gobierno.

Como presidente interino, Canalizo trató de establecer el orden, pero el ejército se negó a obedecer. Encerrado en Palacio Nacional, en un arrebato de cólera comenzó a tomar disposiciones para hacer explotar un polvorin que había en el recinto. Dió orden para que fuera volado el Palacio Nacional, lo que estuvo a punto de cumplirse, escribió el historiador Alfonso del Toro, pero comprendiendo lo vano de su acción, pronto desistió.

A las tres de la mañana del día 7 después de que su seguridad personal y la de sus ministros fueron garantizadas por el general José Joaquín de Herrera, quién encabezaba la rebelión, Canalizo se rindió sin disparar un solo tiro. Esta revuelta sería recordada en la historia como la revolución de tres horas.

Hecho prisionero, fue sometido a juicio y condenado al destierro. Embarcó a Cádiz, España, cuando la presidencia del gobierno la retomó José Joaquín de Herrera, en donde permaneció durante casi dos años. Enterado en Europa de que México se encontraba en guerra con Estados Unidos, decidió regresar para ofrecer sus servicios a la nación.

En una carta escrita el 4 de junio de 1846 desde Madrid expresó al Congreso mexicano sus deseos de hacer frente a las tropelías e infamias de nuestros audaces vecinos, comprometiéndose a que después de concluida la defensa del territorio, saldría para cumplir con el destierro.
Fue así que el 14 de noviembre de 1846 llegó a Veracruz a bordo del vapor inglés Clayde, cuya insignia le sirvió para poder cruzar el bloqueo que la marina estadounidense mantenía sobre el puerto de Veracruz. Los vientos políticos habían cambiado y Santa Anna se encontraba de nuevo en el poder, favorecido otra vez por la opinión pública y dirigiendo al ejército contra los invasores. Canalizo fue nombrado ministro de Guerra y Marina cargo que ocupó brevemente, del 24 de diciembre de 1846 al 23 de febrero de 1847.


Como Secretario de Guerra Comando el Ejército del Norte para la campaña en Texas en la guerra contra los Estados Unidos (1846-1848). Luchó en numerosas batallas famosas de las Guerras de la historia de México. Canalizo abandonó la guerra, y se negó a volver a la batalla debido a la guerra severa desacuerdos estrategia con Santa Anna, y por lo tanto no tomó parte en la defensa de la Ciudad de México.

Recién retirado de la vida pública, murió joven en la ciudad de México, el 20 de febrero de 1850, a los 56 años.


Tercera Bandera Nacional. Utilizada por los conservadores tras la instauración de la República Central Mexicana de 1835 a 1846.


Como otro dato curioso; Valentín Canalizo tuvo varios descendientes destacados en eventos importantes en la historia de México. De 1926 a 1929 en la Guerra Cristera o Cristiada, estuvo prohibido ofrecer misa en las iglesias, y los católicos fueron perseguidos por el ejército del Presidente Plutarco Elías Calles. Doña Josefa Canalizo de Haas fingió estar enferma durante los tres años de la guerra, para poder ofrecer misa en el piso superior de la Casa Haas a sus familiares, vecinos y amigos, quienes fingían visitarla en calidad de enferma. Doña Josefa fundó la iglesia de El Roble, Sinaloa, pueblo en México fundado por su marido Don Guillermo Haas.



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lunes, 25 de septiembre de 2017

Juan Francisco de Farías, Rebelde y Patriota Regional, secretario de la República del Río Grande y promotor de los Estados Confederados.

Juan Francisco de Farías

Juan Francisco de Farías, 
Nació el 9 de enero de 1807 en San Pedro de las Colonias, Coahuila. Fue un importante hacendado y político, opositor a la república centralista de México, secretario de la República del Río Grande y promotor de los Estados Confederados.

Fue hijo del alférez real don José Andrés de Farías y Rodríguez de Arrendondo-Agüero, alcalde mayor de Laredo y teniente oficial de la Tercera Tropa de Caballería del Nuevo Santander. El teniente de caballería don José Andrés de Farías, padre de Juan Francisco, fue un militar realista, miembro de una de las familias más poderosas del norte de la Nueva España, quien en su férrea oposición a la Independencia de México fue el responsable directo de la captura del insurgente Miguel Hidalgo y Costilla. Don Juan Francisco, descendía también del capitán dom João de Faria, noble portugués al servicio de la Corona Española, alcalde mayor de Monterrey y Almadén, alcalde ordinario de Saltillo.

Una vez proclamada la independencia de México, el país se vio envuelto en sangrientas guerras entre los diferentes grupos de poder y sus intereses. El derrocamiento del emperador Agustín de Iturbide y la posterior Constitución de 1824 generó una enorme incertidumbre entre las antiguas familias terratenientes y las autoridades eclesiásticas, quienes perdían influencia en favor de los masones.

En 1839, un grupo de militares y terratenientes norteños tomaron las armas liderados por el general don Antonio Canales. El 7 de enero de 1840, los opositores se reunieron en el Rancho de Oreveña, en las cercanías de Laredo, y proclamaron su independencia de México con el nombre de República del Río Grande, la cual componía los actuales estados de Coahuila, Tamaulipas, Nuevo León y parte de Texas, Juan Francisco de Farías participó en el gobierno como secretario de Estado provisional para la efímera República.


Obra realizada por miembros de Orgullo NeoLeonés, 2015.

Tras numerosas batallas con los texanos y el gobierno de México, el 6 de enero de 1840 fue firmado un tratado de reconciliación entre el general Antonio Canales y el general Mariano Arista, devolviendo los territorios rebelados a la República Mexicana.


Una vez habiendo fracasada la independencia del Río Grande, Farías se retiró a sus posesiones familiares en San Pedro de las Colonias, donde se dedicó a la administración de sus tierras y las de la familia.


En 1846, las tensiones entre México y Estados Unidos se encrudecieron con la Intervención Estadounidense en México, resultando en la pérdida del 55% del territorio nacional, y con ello, el resto de las tierras que los Farías poseían al norte del río Nueces. Por ello, en 1851 un grupo de militares que anteriormente habían formado parte de la República del Río Grande se alzó nuevamente en armas para intentar un nuevo proyecto soberanista con el nombre de República de la Sierra Madre, la cual fue rechazada por el propio general Canales, quien había sido uno de los precursores del primer proyecto independentista.

Farías y su familia abandonó México y volvió a la ciudad de Laredo, ya entonces en poder de Estados Unidos, consiguiendo un pasaporte de dicho Estado para evitar ser expulsados como lo habían sido en 1836.

Al estallar la Guerra de Secesión en 1860, Farías no pudo ver más que un paralelo con lo que sucedía en México con la Guerra de Reforma. Al poco tiempo de empezar la guerra, al igual que Santiago Vidaurri gobernador de Nuevo León, Farías tomó partido a favor del bando Confederado, convirtiéndose en uno de sus más entusiasmados promotores. En 1861, el gobierno de los Estados Confederados pidió a Farías que aceptara el cargo de alcalde de Laredo, mismo que había ostentando su padre, su bisabuelo y dos miembros de la familia de su esposa.


Don Juan Francisco de Farías murió en Laredo en el año de 1870.


(fuente: "Juan Francisco de Farías, Rebel and Patriot" por George Farias, Borderlands Press; San Antonio, TX 2010.)

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domingo, 1 de mayo de 2016

James E. Slaughter, General de la Confederación y amigo de Vidaurri.

James E. Slaughter, fue primer oficial y general de Artillería en el Ejército de los Estados Confederados. Participó en varias batallas en Alabama, Florida, Misisipí, Kentucky y Texas. Durante los meses finales de la guerra jugó un papel importante en los asuntos de la Confederación en Texas, fue jefe de estado. Estuvo a cargo de proteger los puertos del Río Grande. Hizo un trato comercial con el apoyo de Vidaurri, Esto permitió que el Sur vendiera su algodón en Europa y el suministro vital de material de guerra que eran esenciales.
En los últimos días de la guerra, ya era una causa perdida para el Sur, Los confederados estaban decididos a proteger sus puertos hasta el final. General Slaughter y otros lideres decidieron resistir en la última línea de defensa contra el ejercito de la Unión, donde obtuvieron una victoria simbólica. Fue conocida como la "Batalla del Rancho Palmito" o "La última batalla".
Tras la rendición de Lee, muchos de los generales y jefes del ejército confederado se refugiaron en México. Con la ayuda de aliados de la Confederación, el General Slaughter cruzó la frontera, donde permaneció durante varios años y trabajó como ingeniero civil. Tras la captura de Vidaurri, James E. Slaughter fue uno de las últimas personas en verlo con vida, antes de ser fusilado por el ejército de Juárez.
Aquí algunos fragmentos de una carta escrita por James E. Slaughter a la familia de Vidaurri.
"Mi estimado amigo, En el momento en que reciba esta carta, los periódicos ya habrán informado de la muerte de su padre, don Santiago Vidaurri, que era mi buen y fiel amigo. Ahora es mi doloroso deber de informarle sobre los detalles de este triste suceso. Cuando los liberales entraron en la ciudad en el día 21 del mes pasado, el Sr. Vidaurri decidió buscar refugio aquí hasta que pudiera encontrar una manera de salir del país. En la mañana del día 8, que fue descubierto en la casa de un americano con el nombre de Taylor Wright. Al enterarme de su detención, fui al cónsul americano en busca de su ayuda; sentí que el Sr. Vidaurri debería de tener una audiencia ante un juez. El cónsul se negó a involucrarse. entonces busqué la ayuda del General Díaz, pidiendo y suplicando que Vidaurri se le permitiera aparecer ante un juez, sin embargo, esto resultó ser inútil. Todos nuestros esfuerzos fallaron, así que nos fuimos. Hinojoso y yo fuimos a ver Vidaurri, nuestro estimado y buen amigo desde hace mucho tiempo. Ya era de 1 en punto de la tarde cuando lo encontramos en la iglesia con algunos amigos fieles. Cuatro soldados vigilaban la puerta. Al vernos, se levantó para saludarnos con su sonrisa siempre presente y agradable....... Sin ninguna preocupación en lo más mínimo, nos recibe un abrazo. Al ver las lágrimas que caen de los ojos de Hinojoso, puso su mano sobre el hombro de Hinojoso y le dijo: "Mi querido Pedro, siempre te he conocido por tener un corazón noble"..... Le informamos de nuestra reunión con Díaz y que existían pocas esperanzas para su liberación. Me respondió que ya había recibido la orden de ejecución que se llevaría a cabo a las 4 en punto de la tarde.... La tarde anterior sintió que había sido traicionado y habría salido de la casa, pero la policía lo tenía bajo vigilancia.... Estaba completamente en paz consigo mismo, y no dio su muerte inminente el más mínimo pensamiento. Él pidió que estuviéramos presente en su muerte. Quince minutos antes de las 4 de la mañana el sacerdote apareció. Nos despedimos de nuestro buen amigo por última vez y con su habitual sonrisa, dijo: "Adiós general, hasta que te vuelva a ver." Su Amigo, James E. Slaughter "P. D. Debo decirle que yo tenia arreglado todo para la salida del Sr Vidaurri, mas se resolvio no salir hasta despues que entraba Juarez. Tambien que el General Diaz dice positivamente que no fue denunciado por Wright ni ningun Americano. Indalacio esta bien, esta en la Ensenanza, y espero que estara libre en pocos días. Se presento al saber de la muerte de su Padre. No se nada sobre Quiroga."
El 1 de Enero de 1901, James E. Slaughter se enfermó y finalmente murió de neumonía, fue enterrado en el Cementerio Nacional de la Ciudad de México.


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lunes, 18 de abril de 2016

Albert Benoît Marie Lancaster, un belga en Monterrey.

En 1882, Albert Lancaster, científico, meteorólogo y autor belga, Inspector del Observatorio Real de Brucelas y miembro del Comité Central y la Biblioteca de la Sociedad Real Belga de Geografía, fue enviado a San Antonio, Texas. Formaba parte de la misión belga para observar el paso de Venus sobre el Sol que solo se podria ver desde esa zona geográfica.
El 19 de diciembre de 1882 se aventuró a la ciudad de Monterrey. Donde estuvo varios días.


No hubo mucho que le llamara la atención, ya que estaba acostumbrado a las maravillosas arquitecturas de Europa. Pero si le cautivó el paisaje, ya que era un amante de la naturaleza y de las montañas.

En su libro "Le nord du Mexique. IL De la Nouvelle Orléans à la Havane", escribió extensamente y detalladamente sus anécdotas, llenas de interesantes detalles, sobre su estancia en el continente americano y en la ciudad de Monterrey.

"Después de dos días recorriendo y paseando por la ciudad de Monterrey en todas direcciones, estaba yo ansioso de ir a conocer las montañas que rodean ininterrumpidamente de este a oeste. Por la tarde, partí con la firme intención de escalar hasta la cima de "Silla de la Señora"(Cerro de la Silla), pero tuve que abandonar este proyecto, reconociendo, después de más de una hora de camino, que estaba aún muy lejos de la base. Me vi obligado a renunciar a ascender a la Silla y remonté a una montaña menos distante y con menos altitud. Después de una hora de esfuerzo, llegué al final de mi escalada y presencié un espectáculo de belleza incomparable que me mantuvo cautivado por largo rato. Vi a mis pies más de 20 villas y ciudades, comenzando por Monterrey.

Esta antigua ciudad mexicana, se mantuvo por varios siglos sin ningún tipo de relación con otros pueblos e incluso con las regiones sureñas y más civilizadas de México. Tiene un cierto aire oriental cuando se la contempla a distancia y desde cierta altura.


Llegué, no sin dificultades, a un estrecho valle de gran belleza y después llegué a un camino que conducía directamente a la ciudad. Era el 25 de Diciembre, día de Navidad. El clima estaba genial. Era un calor seco, picante, muy tolerable aunque la temperatura a la sombra marcaba más de 35º C. El sol no incomoda jamás en estos países donde el aire contiene poco vapor de agua."

- Albert Lancaster, extracto del libro "Le nord du Mexique. IL De la Nouvelle Orléans à la Havane", 1889.

(Fuente:
Jorge Elías).
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miércoles, 13 de abril de 2016

General Ponciano Cisneros Quiroga, defensor e impulsor de la economía regional.


Nació el 19 de noviembre de 1834 en la entonces Hacienda de Ciénega de Flores, jurisdicción del Municipio de Marín, Nuevo León. Hijo del Capitán Jesús Cisneros y de su esposa Doña Roberta Quiroga.

Durante su infancia fue enviado por su padres a Monterrey para cursar diferentes estudios. en 1853 a la edad de 19 años, tuvo a su cargo un grupo de cuarenta alumnos a quienes impartió clases de lectura, escritura y catecismo, compartiendo posteriormente en su pueblo natal la enseñanza recibida.

Como civil, participó en diversas campañas contra los indios Apaches y Comanches que huyendo de las tropas de la Caballería Estadounidense, se internaban en Nuevo León asaltando a los moradores de la región.

En 1862, ante la Intervención Francesa se incorporó como Capitán del Primer Regimiento de Caballería de la Guardia Nacional del Estado, bajo las órdenes de Julián Quiroga.

El 10 de septiembre de 1875 el Gobernador Interino de Nuevo León, Francisco González Doria, le confirió el grado de Coronel por haber derrotado completamente a la gavilla de facciosos (rebeldes armados) que operaba Cenobio Diaz en la región; ascenso que le fue ratificado en Valle de Candela, por el Gral. Jerónimo Treviño el 30 de mayo de 1876.

En mayo de 1881, el Presidente de la República Mexicana, le concede a Cisneros el grado de Coronel de Caballería del Cuerpo Rural Auxiliar del Ejército Mexicano. bajo las órdenes del Gral. Francisco Naranjo, emprendió formal expedición para combatir a los indios comandados por el jefe guerrero Apache conocido con el mote de “Arzate".

El 15 de octubre de 1884, el Presidente Manuel González le confiere el grado de General de Brigada de Caballería, continuando así sus acciones contra el bandolerismo y el contrabandismo de la región hasta 1886, año en que Cisneros fue sometido a proceso militar por infracción a la Ordenanza en grado de desobediencia al negarse a aceptar órdenes tendientes a encubrir desviación de recursos de la nación; lo aprisionaron en Tlaltelolco en junio de ese mismo año.


"Impulsor de la economía regional"
Una vez cumplido su castigo Cisneros fue facultado en 1887 para pasar a Ciénega de Flores bajo las órdenes del Gral. Bernardo Reyes, tiempo durante el cual Cisneros además atendió sus ranchos "El Sarro La Grulla" y "El Barranco" donde a la par de propiciar la producción agropecuaria y ganadera, desarrolló la producción artesanal de mezcal. En 1897 apoyó el auge de la explotación de la riqueza minera de Nuevo León.

El 1 de junio de 1900 fue nombrado General Brigadier por el Presidente Porfirio Díaz.

Falleció el 23 de febrero de 1912 en Ciénega de Flores, Nuevo León, a causa de hemiplejía.

Museo General Ponciano Cisneros Quiroga en Ciénega de Flores, Nuevo León.
El museo fue realizado mediante un convenio entre el Ayuntamiento de Ciénega de Flores y el Consejo para la Cultura y las Artes de Nuevo León (Conarte). Fue inaugurado el 25 de octubre del 2006. Cuenta con 3 salas que albergan la exposición permanente y narran la historia y el desarrollo del municipio. Los terrenos donde se encuentra el museo pertenecieron al General Ponciano Cisneros Quiroga, destacado militar oriundo de esta región.

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domingo, 28 de febrero de 2016

General Ignacio Zaragoza.


Ignacio Zaragoza, nació en el poblado de La Bahía del Espíritu Santo, hoy Goliad, Texas, el 24 de marzo de 1829.

Fue un heroico militar reconocido como el héroe de la Batalla de Puebla.

Durante los disturbios políticos de la década de 1850, se unió al ejército de Nuevo León en 1853, apoyando la causa del partido liberal de Santiago Vidaurri, en oposición al dictador Antonio López de Santa Anna. Zaragoza llegó a comandar un ejército de voluntarios que en 1855 derrotó a Santa Anna y condujeron al restablecimiento de un gobierno democrático constitucional en México.

Cuando las fuerzas francesas invadieron México en 1862, Zaragoza, con el rango de general y al mando del Ejército de Oriente, los enfrentó en varias batallas heroicas.

En La Batalla De Puebla en 1862, considerados como inferiores, lograron vencer a los franceses, uno de los ejércitos más experimentados y respetados de su época. Tras varias horas de lucha, se enfrentaron cuerpo a cuerpo, finalmente, los invasores se retiran mientras Zaragoza grita: "Tras ellos, a perseguirlos, el triunfo es nuestro".

Ese mismo año, el 8 de septiembre de 1862, muere de fiebre tifoidea contraída a consecuencia de las fatigas de la campaña.



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sábado, 27 de febrero de 2016

Manuel Z. Gómez.


Manuel Z. Gómez, Nació en Linares, Nuevo Reino de León, el 4 de noviembre de 1813. Fue un militar, abogado, gobernador y también se le recuerda como poeta y escritor.


Desde joven luchó contra el régimen dictatorial de Antonio López de Santa Anna, sufriendo destierros y persecusiones. Defendió el territorio nacional cuando estalló la guerra con los Estados Unidos; al terminar la guerra fue electo dos veces Diputado Local en Nuevo León y después fue senador por Tamaulipas.

En 1855 Santiago Vidaurri proclamó el Plan de Monterrey, Manuel Z. Gómez se unió a Vidaurri. En ésa época fue secretario general de gobierno de Vidaurri.

En 1860 se incorporó al ejército de Oriente; fue secretario del general Ignacio Zaragoza. Durante la guerra contra la invasión francesa se incorporó al Ejército del Norte, en donde prestó importantes servicios y desempeñó diversas comisiones. Participó en varias batallas, destacándose en la de Arroyo contra el galo Dupin.

Tras la victoria republicana de junio de 1866, fue nombrado nuevamente gobernador y comandante general de Nuevo León. Durante su gobierno se estableció en Monterrey la primera fábrica de hielo.

Durante la batalla contra las fuerzas imperialistas, a Manuel Z. Gómez le correspondió recibir a las tropas neoleonesas que, al mando del general Sóstenes Rocha, batieron a los imperialistas en Matamoros, San Luis Potosí, San Jacinto y Querétaro.

Pocos años después, fallece en Monterrey el 27 de julio de 1871.



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lunes, 22 de febrero de 2016

General Jerónimo Treviño


Jerónimo Treviño, nació en Cadereyta Jiménez, Nuevo León el 17 de noviembre de 1835.


Fue un destacado militar que participó en la Guerra de Reforma y en la Segunda Intervención Francesa en México.

Jerónimo Treviño con su hijo Jerónimo Treviño Ord.
Al estallar la Guerra de Reforma, en 1857, tuvo que interrumpir sus estudios. Fue entonces cuando encontró su verdadera vocación, la de las armas, al lado de hombres Neoleonenses como Ignacio Zaragoza y Mariano Escobedo, con quienes combatió en la defensa de la Ciudadela de Monterrey.

Se dedicó con pasión a la defensa de su tierra; participó en numerosas acciones militares al lado de otros Neoleonenses como Santiago Vidaurri, Juan Zuazua, José Silvestre Aramberri y Julián Quiroga. Siguió apoyando a los liberales independentistas de Nuevo León, aún cuando las diferencias entre el presidente Benito Juárez y el gobernador Vidaurri se tornaron irreconciliables.

Durante la Intervención Francesa en 1863, Treviño peleó al lado de los republicanos, acentuándose su participación al lado de grandes figuras militares de Nuevo León, como Ruperto Martínez, Francisco Naranjo y Mariano Escobedo. En ése mismo año obtuvo el grado de Teniente Coronel.

Después de la caída del imperio de Maximiliano fue Gobernador del Estado de Nuevo León en varias ocasiones. Llegó a participar en los inicios de la Revolución Mexicana, pero cuando ocurrió el asesinato de Francisco I. Madero y la subida al poder de Victoriano Huerta, rechazó formar parte del movimiento Constitucionalista.

Murió en el exilio, en Laredo, Texas, el 13 de noviembre de 1914.


Jerónimo Treviño 1910.
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domingo, 21 de febrero de 2016

Manuel García Rejón, Campechano leal a la causa de Vidaurri.


Manuel García Rejón, nació en Campeche, Yucatán, Nueva España, el 16 de mayo de 1819.

Fue un abogado, político y escritor que fungió como secretario general de gobierno de Nuevo León en el gobierno de Santiago Vidaurri, siendo uno de sus más cercanos colabordores; lo siguió a todas partes.

En México había hecho campaña escribiendo en 'El Monitor' y en otros periódicos a favor del gobernador Santiago Vidaurri y su causa. A pesar de ser yucateco, sirvió de manera estoica al caudillo Vidaurri.


Constantemente le escribía a Vidaurri conminándole a unirse con Tamaulipas y Coahuila para poder triunfar en Independizarse del gobierno de Santa Anna. Llegó a la ciudad de Monterrey en 1856, y fue nombrado secretario general de gobierno, llegando a tener un gran influjo en la política de Santiago Vidaurri.

"El terreno político está demasiado fangoso y para dar un paso se necesita afirmar bien el pie, para no hundirse". - Rejón a Vidaurri.

García Rejón fue director y redactor del 'Boletín Oficial' donde escribió candentes artículos liberales en folletos especiales. En 1863 publicó "La Revista de Nuevo León y Coahuila", con abundantes documentos de carácter histórico Neoleones.

Al caer Vidaurri, Rejón salió a las ciudades fronterizas y al sur de Texas. Fue capturado y murió fusilado en Brownsville, Texas, el 27 de abril de 1864.


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jueves, 18 de febrero de 2016

Don Juan Zuazua "General de Generales".


Varios hijos de Nuevo León han pasado a la historia como bravos militares fronterizos, y cuyas campañas guerreras han sido la admiración, porque nadie ha podido igualarlas. Escobedo, Zaragoza, Zayas, Hinojosa, Garza Ayala, Quiroga y Pedro Martínez tuvieron un maestro tan soldado y tan valiente como ellos, bajo la dirección de quien se formaron y acuyas órdenes lucharon en muchas batallas, que fue 
cuando escribieron las más brillantes páginas de la vida que marcaría la era de nuestros caudillos nuevoleoneses.
Dibujo del General Juan Zuazua por Jesus Morón Villarreal, 1980.

Aunque sea en breves líneas, ese maestro de generales que llegó a ser tan famosos por su acometividad y por su heroísmo, Don Juan Zuazua, llevó el apodo de "General de Generales".


Juan Zuazua nació en 6 de enero de 1821 en Lampazos, Nuevo Leon. Dejó sus estudios en el Colegio Monterrey para dedicarse a la agricultura y al comercio. De manera autodidacta estudió mucho sobre la historia de México y leyó bastante en cuanto a temas militares, pues su vocación se inclinaba hacia la carrera de las armas.

A los 20 años de edad pudo poner en práctica aquellos conocimientos para para la defensa de su tierra, en la lucha contra tribus bárbaras de indios comanches, seminoles y lipanes. Con el grado de capitán participó en las batallas de Palo Alto y la Resaca en la lucha en contra de la invasión norteamericana en 1847.
Amigo de Vidaurri "hasta el sacrificio", no se distanció de él. Juan Zuazua brindó todo su apoyo a Vidaurri, incluso cuando Vidaurri proclamó el Plan de Monterrey, declarando la "República de la Sierra Madre", anexando a Nuevo León, Coahuila y Tamaulipas.
"La soberanía pertenece al pueblo y el pueblo que conoce su soberanía es invencible" - General Juan Zuazua
A las órdenes de Santiago Vidaurri, Zuazua fue ascendido a Coronel. Zuazua sería su brazo derecho y su más fiel lugarteniente hasta caer herido de muerte en San Gregorio. Zuazua llegó a ser entonces el caudillo militar de más prestigio en el ejército de la frontera y Vidaurri uno de los más importantes personajes en la política nacional.

El 2 de marzo de 1863, por decreto del gobernador Santiago Vidaurri, se erigió la Villa de General Zuazua, en la antígua Hacienda de Santa Elena, en honor al general Zuazua.


Estatua del General Juan Zuazua en el Paseo de la Reforma en la Ciudad de México. 
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lunes, 15 de febrero de 2016

José María Parás, ¡Nuevo León Über Alles! (Nuevo León Sobre Todas las Cosas).


José María Parás, Nació en San Mateo del Pilón, Nuevo Reino de León (Montemorelos, N.L.) el 16 de abril de 1794. 


Fue un militar y político que se convirtió en el primer gobernador constitucional del Estado de Nuevo León en 1825 a partir de la formación de la nueva nación despues de la independencia de México.

En 1824 ya había alcanzado el grado de capitán de infantería y era alcalde del Valle del Pilón. En ese año se promulgó la Constitución Federal y Nuevo León nació como un estado integrante de la República. A través del decreto número 45 del 7 de mayo de 1824, expedido por el Congreso General Constituyente miembro de la República Mexicana. En el mismo se ordenó se eligieran a los Diputados que formarían el Congreso Local.

Su objetivo principal era el de dictar una Constitución Política para el Estado de Nuevo León. Durante su administración dispuso el establecimiento de una Casa de Beneficencia para la educación de los pobres y la enseñanza de las artes y la pequeña industria. El Seminario de Monterrey se habilitó como universidad y se decretó la Ley de Instrucción Pública, que declaraba a la educación primaria como obligatoria y gratuita. Creó las Juntas Patrióticas; impulsó la minería y la agricultura; estableció la imprenta del gobierno y publicó el primer periódico oficial: La gaceta constitucional. Asimismo, erigió las municipalidades de los Álamos, Salinas, Victoria y Villa Aldama. También fortaleció la instrucción pública; organizó nuevas milicias para repeler las incursiones de los indios, que seguían constituyendo una amenaza para los habitantes de Nuevo León.

Después de concluir su primer período como gobernador, ocupó varios cargos: Inspector de la Milicia Cívica (1828); diputado al Congreso General (de 1829 a 1830); y Alcalde de Montemorelos (1847).

En 1848 fue nombrado gobernador de Nuevo León por segunda ocasión, pero sería hasta el siguiente año que pudo desempeñar plenamente el puesto, a causa de la invasión norteamericana.

José María Parás falleció el 18 de febrero de 1850, a los 55 años de edad. Sus funerales fueron muy concurridos y se le sepultó en el muro norte del presbiterio de la Catedral de Monterrey, donde se le rindieron solemnes honras fúnebres.

En su honor y por decreto, el 17 de febrero de 1851 fue creada la municipalidad de Parás en el lugar hasta entonces llamado Huizachal de los Canales. De él se dijo alguna vez que su gobierno y presencia tuvieron "un sello benigno y patriarcal", de "autoridad y rectitud".


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